Universidad Nacional Autónoma de México

UNAM

El avance de las tecnologías de la información ha propiciado muchos cambios en las diversas prácticas sociales y culturales, particularmente en el campo educativo ha sido muy notorio, porque la mayoría de los estudiantes son jóvenes que nacieron y crecieron utilizando los diversos implementos tecnológicos, por lo tanto su dominio lo realizan de forma muy natural.

En este sentido, las tendencias educativas se han centrado en la actualización constante para satisfacer las nuevas necesidades de los estudiantes, quienes ahora cuentan con nuevos perfiles y capacidades. Estas tendencias también incluyen a las generaciones que nacieron con otros esquemas educativos, y por lo tanto han tenido que realizar un esfuerzo mayor para adaptarse a los nuevos implementos tecnológicos.

Uno de esos implementos son las bibliotecas digitales, y para adentrarse en su función la Dirección General de Bibliotecas de la UNAM invitó a dos especialistas de la empresa Pearson para que realizaran una demostración de las innovaciones y actualizaciones de su biblioteca virtual. Anteriormente a la presentación de la herramienta, Guillermo Domínguez, maestro en administración de organizaciones y coordinador de Contenidos de la División de Educación Superior de Pearson en Hispanoamérica, habló sobre las tecnologías educativas, las cuales son más utilizadas por la llamada generación post milenio, la cual abarca a las personas nacidas después del año 2000.

Esta generación de jóvenes se caracteriza porque demanda información de forma inmediata; prefieren utilizar gráficos en lugar de textos, les atrae desempeñarse en multitareas, es decir que al mismo tiempo que consultan información escuchan música, observan algún video y se comunican por sus celulares. Ellos refieren que así funcionan y rinden mejor.

Esta forma de trabajar o estudiar no es muy bien vista por los profesores tradicionales, pues nacieron con la idea de que se debe centrar la atención en una sola tarea y que la única autoridad en el salón de clases era el profesor. Pero ahora es necesario integrar en las aulas los nuevos esquemas y herramientas educativas porque los alumnos prefieren instruirse de forma lúdica e independiente.

Son alumnos que se comunican a través de mensajes de texto o voz; realizan sus búsquedas de información preferentemente por medio del Internet; han desarrollado una capacidad de comprensión gráfica y esquematizada; son aficionados a los videojuegos, los blogs y el twitter. Por lo tanto, descartan el viejo esquema de la repetición y memorización, así como las tareas y la atención continua en el profesor.

En este sentido, el maestro Guillermo Domínguez indicó que las empresas desarrolladoras de tecnología están centrando la atención en brindar acceso inmediato a la información a través de nuevas aplicaciones y modernas herramientas, como su biblioteca virtual.

En este último punto, el licenciado Jonathan Rojas, asesor de Servicios de Aprendizaje de Pearson, señaló que en la nueva versión de su biblioteca virtual -entre otras bondades- se puede personalizar el portal; por ejemplo, hay la posibilidad de agregar logos, también se pueden crear notas y subrayar para resaltar algún párrafo, que posteriormente se pueda consultar para estudiar en el período de exámenes mediante un dispositivo externo a la biblioteca.

Igualmente, se puede personalizar la forma de visualizar un texto porque el sistema remite el párrafo o capítulo deseado al usuario, y más aún, se puede marcar una palabra y el sistema la direcciona al sitio web correspondiente.

Otra innovación corresponde a la App Bookshelf, que fue diseñada para que se enlace con Play store y el usuario haga la descarga de algún material desde una Ipad o móvil, sin costo alguno para el alumno; anteriormente solamente se podía ver el libro, ahora se puede copiar por párrafo o algunas hojas; hay una restricción debido al derecho de autor y mediante una clave de acceso. Por último, cabe señalar que este sistema permite utilizar navegadores como Firefox, Safari e Internet Explorer.

Nota informativa: María del Rosario Rodríguez León

Fotos: Julio Zetter Leal