*La interoperabilidad y los datos vinculados pueden innovar la organización y el acceso a la información en las bibliotecas universitarias.

*Los datos vinculados y las ontologías están ligados a la web semántica, pues los datos vinculados son un conjunto de reglas para publicar datos que pueden reutilizarse y compartirse.

*El proceso de interconectar datos transforma la manera en que organizamos y compartimos la información, impulsando el diseño de estructuras interoperables que hacen posible una mayor visibilidad y reusabilidad de la información.

*Las bibliotecas universitarias deben ser tecnológicamente innovadoras, además de ser puntos de encuentro, refugios de paz, inclusión y respeto.

Los videos de esta actividad se encuentran disponibles en YouTube.

Antes de dar por inaugurados los trabajos de la XXII Conferencia Internacional sobre Bibliotecas Universitarias: “Innovando a las bibliotecas universitarias: interoperabilidad y datos vinculados al servicio de las comunidades usuarias”, la secretaria de Desarrollo Institucional de la UNAM, doctora Diana Tamara Martínez Ruíz. Dijo: 

Hoy nos convocan dos ideas sustanciales: la transformación y la innovación, lo cual se refleja en el tema que nos une el día de hoy, pues es un título que conjuga el compromiso por transformar la accesibilidad a los recursos y sistemas de información de nuestra universidad, los cuales son reconocidos por su riqueza, pero al mismo tiempo implican un desafío, que es compartido con otras universidades de la región.

De igual forma, resaltó la importancia de que en este evento se exploren temas relevantes como la integración de la inteligencia artificial (IA) para potenciar los servicios bibliotecarios y el desarrollo de estándares que permitan a los catálogos establecer un lenguaje universal, lo cual resulta fundamental para materializar la visión de un acceso al conocimiento más intuitivo, unificado y potente.

“Pero sabemos que la innovación tecnológica carece de sentido si no va de la mano con un profundo compromiso social, pues una biblioteca innovadora es, ante todo, una biblioteca incluyente, y en tal sentido nuestro deber es seguir avanzando hacia modelos que promuevan activamente la equidad, que visibilicen la diversidad y que corrijan los desequilibrios históricos”.

En virtud de ello, indicó que dichos recintos deben ser innovadores, construir puentes y diseñar ecosistemas de conocimiento, donde la información fluya sin fricción.

La doctora Tamara Martínez hizo énfasis al señalar que en el contexto de un mundo complejo, y a menudo hostil, las bibliotecas más que nunca deben ser espacios seguros, pues son el corazón vivo de la vida universitaria y del bachillerato, así como, puntos de encuentro, refugios de paz, inclusión y respeto.

Por último, resaltó que nuestra casa de estudios tiene el compromiso de transformar la accesibilidad de los recursos y sistemas de información, y que, por su parte, las y los especialistas se enfocan en analizar la mejor forma de visibilizar los servicios y la organización del conocimiento para que llegue de forma eficiente y sistematizada a los usuarios, porque el trasfondo de ello tiene que ver con la conexión con las personas, el derribo de barreras digitales y sociales.

Por su parte, la directora general de Bibliotecas y Servicios Digitales de Información (DGBSDI), doctora Elsa Margarita Ramírez Leyva agradeció las palabras de bienvenida y externó  su satisfacción por la organización de esta vigésima segunda emisión de la conferencia, la cual tiene entre sus objetivos analizar cómo la interoperabilidad y los datos vinculados pueden innovar la organización y el acceso a la información en las bibliotecas universitarias, mediante los trabajos vertidos en un espacio de encuentro e intercambio entre especialistas nacionales e internacionales, los cuales permitan reflexionar sobre los retos y oportunidades de su implementación.

“Ahora es necesaria la innovación con la interoperabilidad, es decir, mediante sistemas innovadores que puedan interconectarse y encontrarse; para que los catálogos se vayan integrando cada vez, y de igual forma las bases de datos de las bibliotecas, los repositorios, los archivos y otros diversos recursos”.

Concluyó, diciendo que la conferencia pretende conocer los beneficios de la inteligencia artificial (IA), lo cual conlleva a procesos muy rigurosos de catalogación, a fin de que todos los metadatos incluidos sean correctos, precisos e identificables en cualquier parte del mundo.

Posteriormente, y antes de ceder la palabra a la conferencista magistral inaugural, la subdirectora técnica de la DGBSDI, maestra Patricia de la Rosa Valgañón, quien junto a su equipo de trabajo apoyaron la organización del evento para poder reunir a los ponentes invitados procedentes de: Gran Bretaña, España, Estados Unidos, Luxemburgo, Alemania, Canadá, Colombia, Chile, Perú, Cuba, y por supuesto México, a manera de introducción al tema señaló que la interoperabilidad permite que los sistemas y los datos se relacionen entre sí, sin ningún tipo de barreras, y que -por su parte- los datos vinculados, basados en la web semántica, abren el camino hacia los catálogos interconectados con redes globales de información.

Ante este panorama vanguardista, añadió que el catalogador enfrenta el desafío de reinventar su práctica de describir recursos a enlazar y contextualizar datos, “pues ya no nos quedamos en la parte de la descripción, ahora hay que interconectar datos”.

“Este proceso transforma la manera en que organizamos, compartimos y difundimos la información, impulsando el diseño de estructuras interoperables que hacen posible una mayor visibilidad y reusabilidad de la información para nuestros usuarios que demandan sistemas de información abiertos y de acceso inmediato”.

Finalizó, al decir que esta conferencia busca reflexionar sobre la tendencia y la necesidad actual de vincularnos, abrir nuestros datos e integrarnos con otras plataformas que permitan que la información se enlace para potenciar su descubrimiento.

Enseguida, la conferencista magistral inaugural, maestra Melanie Poluta, especialista en políticas de catalogación de la División de Políticas, Formación y Programas Cooperativos, de la Biblioteca del Congreso, dictó la ponencia titulada “Una piedra angular: cómo los datos vinculados son una pieza esencial para…”, de una forma tan didáctica que hizo parecer que se trataba de un tema de fácil comprensión, cuando en realidad se trata de aspectos tecnológicos complejos, los cuales requieren de un grado de mayor preparación por parte del sector bibliotecario, -pues como señaló Melanie-, al hablar del poder de los datos vinculados, y de lo que se quiere hacer con ellos, no es un tema fácil, porque a pesar de que éstos ofrecen muchas oportunidades también presentan desafíos. Y enfatizó, que, por lo tanto, no se debe perder de vista el objetivo de la meta fundamental en esta materia, la cual consiste en poner siempre la información de los datos en las manos del usuario.

“En mi opinión, la catalogación es la rama más importante en la bibliotecología porque es la base de nuestra labor como bibliotecarios, pero, si no está organizada la información no es útil para el usuario, incluidas sus cuatro principales tareas: encontrar, identificar, elegir y obtener información, a las cuales yo agregaría cuatro cualidades: la información debe ser clara, sencilla, investigable y correcta, pues estas dos últimas cuestiones sirven mucho a las máquinas porque éstas no pueden pensar y saber a qué sector va dirigida, si al sector educativo, a las universidades, al gobierno o a los ciudadanos.

Aclaró que, para hablar sobre la web semántica y la ontología, se basó en el trabajo de una colega que da cursos a los catalogadores, pues la web semántica y los datos vinculados han evolucionado en los últimos 25 años, y aunque en la web se pueden encontrar definiciones que son breves no son muy comprensibles, u otras son muy extensas y complejas.

“En tal sentido, se concluyó que: la web semántica es una construcción integral que incluye tres componentes: el objetivo de convertir la web en una base de datos global; las especificaciones responsables de una web creada mediante la conexión de datos, mediante estándares abiertos, y el conjunto de reglas y procedimientos para publicar datos que puedan conectarse con otros datos”.

En cuanto a los datos vinculados, indicó que se cuenta con cuatro principios de diseño: el primero consiste en usar identificadores únicos, en concreto un Identificador Uniforme de Recursos o URI para nombrar e identificar objetos, desde objetos del mundo real hasta conceptos abstractos; el segundo, indica que estos URI se pueden buscar mediante el HTTP (Protocolo de Transferencia de Hipertexto); el tercero precisa que cuando alguien busque un URI se le debe proporcionar información útil, y el cuarto se refiere a que la información proporcionada incluya enlaces a otros URI para que se puedan descubrir más cosas.

“También es necesario repasar lo que es una ontología, la cual es una definición formal de tipos, propiedades y relaciones entre entidades que fundamentalmente existen para el dominio de un discurso en particular”.

A partir de esta definición, dijo que una ontología es parte del proceso que garantiza que cuando se describen cosas en la computadora y se ponen esos datos a disposición de otras computadoras, estas puedan entender su significado.

En dicho sentido, añadió que se puede entender como los datos vinculados y las ontologías están ligados a la web semántica, pues los datos vinculados son un conjunto de reglas para publicar datos que pueden reutilizarse y compartirse, y la ontología define lo que se vincula, pero que en conjunto estos elementos crean la web semántica.

“Ahora que comprendemos algunas definiciones básicas, necesitamos entender el propósito de codificar datos, pues de esta manera los datos vinculados permiten identificar de forma comprensible a las máquinas que un dato tiene una relación particular con otros datos, y que se deben aprovechar las tecnologías, los estándares de la web como URI y HTTP, para establecer conexiones entre datos y ponerlos a disposición de la web”.

De igual forma, dijo que la mayor fortaleza de los datos vinculados radica en su vinculación, es decir, las relaciones entre los datos y que éstos obtienen su valor cuando un dato se conecta con otro dato, y así se logra el significado.

También, expresó que  si se comprende que los elementos obtienen su poder a través de las relaciones, se puede considerar que un estándar de catalogación como RDA (Resource Description and Access) o  el modelo de datos BIBFRAME (Bibliographic Framework) permiten  entender que su verdadero poder reside no sólo en la información que contienen, sino también en las relaciones que codifican y las definiciones que conllevan, pues es lo que constituye la ontología, y lo que RDA proporciona como estándar para la catalogación.

“Y al tener todo esto establecido, significa que la información codificada y nuestros metadatos, según este estándar, pueden conectarse con otros metadatos definidos en otros estándares, lo que se conoce como la interoperabilidad; por lo tanto, es importante reconocer que los datos vinculados son una piedra angular que por sí sola no logra nada”

Luego, la especialista reiteró que el objetivo es servir al usuario y poner en sus manos la información que desea de la forma más eficiente y eficaz, y que, para ello, los datos vinculados son una herramienta que ayudan a lograrlo, pero, es necesario saber cómo lograrlo, porque a pesar de todos los especialistas en este tema, a pesar de que realizan diversos procesos y listas de términos controlados en los metadatos, a veces no tienen claro su objetivo.

De igual forma, advirtió que regularmente una persona cambia de nombre, una palabra cambia de significado -con el paso del tiempo-, o surge un nuevo formato, y es necesario añadirlo al vocabulario, lo que significa que el vocabulario debe reflejar dicho cambio en el sistema actual de la biblioteca, lo cual implica mucho trabajo y tiempo.

“Aunque aparentemente parezca sencillo un cambio no lo es; por ejemplo, cambiar el término autorizado de trastorno por déficit de atención, por el mismo término, pero incluyendo hiperactividad, ello nos obligó a actualizar 26 registros en la base de datos de encabezamiento de materia en nuestra base de datos, lo que afectó a más de 1400 registros bibliográficos”.

Para finalizar, mencionó que los datos vinculados ofrecen la posibilidad de actualizar un término autorizado en un solo lugar, y, como consecuencia, todos los sistemas podrán actualizar globalmente los registros utilizados, siempre y cuando el enlace sea existente, pues con ello se aumenta la eficacia de los metadatos.

Ahora bien, esta conferencia magistral  nos llevó de la mano en la comprensión de conceptos tan complejos, para quien no es especialista en el tema, y  abrió la brecha para la presentación del proyecto “El Catálogo de Autores Normalizados de la UNAM: de MARC21 autoridad a datos vinculados aplicando RDA oficial”, a cargo de la maestra Brenda Edith Chávez Aguilar y el licenciado Omar Hernández Pérez, ambos adscritos a la Subdirección Técnica de la DGBSDI, debido que tocaron muchos aspectos ya vertidos con anterioridad, para luego proceder a hablar de los avances que ha llevado la dependencia en dicho proyecto.

Al respecto, la maestra Chávez Aguilar señaló que este trabajo representa una transición muy relevante, al pasar del formato de catalogación estándar legible por máquina MARC21 (Machine-Readable Cataloging) para datos de autoridad, hacia un modelo de datos vinculados basado en RDA oficial (Resource Description and Access), con la finalidad de conectar los registros de los autores con la web semántica.

“Las bibliotecas universitarias enfrentan un desafío, cada vez más complejo, debido a que el volumen y la diversidad de información crece sin parar, lo cual nos ha obligado a repensar la forma en cómo describimos, cómo organizamos y cómo conectamos los recursos. En este escenario los metadatos se vuelven una herramienta fundamental, porque no sólo describimos los recursos, sino también lo que queremos es vincularlos para garantizar su accesibilidad y su reutilización.”

Especificó que actualmente los catálogos bibliográficos y de autoridad desarrollados por la DGBSDI operan bajo una estructura plana, lo que limita su interoperabilidad con otros sistemas propios o adquiridos por la Universidad. Por eso, hay que tomar en cuenta el cambio en el comportamiento de los usuarios, porque ahora buscan y consumen información académica de manera diferente, incluso utilizando otro tipo de herramientas disponibles en la web, lo que hace necesario evolucionar hacia el modelo de datos vinculados.

“Pensamos que nuestros catálogos no deben ser sólo islas, sino deben convertirse en archipiélagos conectados y en crecimiento, y para lograrlo se requiere de un marco tecnológico y herramientas que permitan conectar los datos bibliográficos con otros sistemas o fuentes de datos, en lo cual se está trabajando”.

En dicho sentido dijo que, de todo el universo de catálogos que tiene la dependencia, se arrancó con una pequeña parte de ellos, y recordó que ésta tiene una larga trayectoria en el ámbito del control de autoridades, y que desde el 2016 se creó el Catálogo de autores normalizados de la UNAM, que actualmente reúne más de 17 mil registros de investigadores, docentes y técnicos académicos.

“Es por ello que la DGBSDI vio la oportunidad de explorar nuevas formas de representar la información de sus catálogos, porque hasta hace poco los sistemas bibliográficos operaban en estructuras cerradas que los han limitado con la interoperabilidad”.

Para concluir, indicó que también se requiere estar presente en el ambiente web: por lo tanto, es necesario evolucionar hacia un modelo abierto, interoperable y semántico para poder contar con datos estructurados, de manera que ya se están implementando URIs con fuentes de datos externas en MARC21, el cual fue utilizado en la actualización de los registros.

Enseguida, el licenciado Omar Hernández  se enfocó en la cuestión práctica, pues anteriormente  dijo hasta hace poco se trabajaba con cadenas de texto planas, pero  ahora se trata de enriquecer los datos con URIs, lo cual también es parte del proceso de limpieza de los registros; por ello se decidió  actualizar los registros en MARC21, el cual no resulta suficiente porque no puede decir el significado que tienen los datos, pues aunque se cuente con un enlace el formato no comprende la semántica de la URI, de ahí el paso importante para transitar hacia  a RDA.

En lo correspondiente a la conferencia magistral de clausura del evento, se contó con la participación en línea de la doctora Sofía Zapounidou, de la Oficina de Publicaciones de la Unión Europea, quien realizó un recorrido histórico-teórico, pues consideró

 que es necesario conocer de dónde surgen las ideas que han impulsado los desarrollos tecnológicos en el campo bibliotecario.

Comenzó con los principios de la biblioteca moderna a finales del siglo XIX con el trabajo de Anthony Panizzi  y sus reglas denominadas con su nombre, donde se traza una diferenciación entre la obra y la edición; pasando por Akos Domanovszky, quien tuvo un impacto enorme en las reglas angloamericanas, así como con su discurso en la conferencia de París relativo al grupo de obras con un origen común, y también cuando se refirió al texto original, al decir que por si acaso hubiera una traducción la contribución original, es la original. 

La conferencista añadió que, más tarde, en 1968 la FRBR (Functional Requirements for Bribliographic Records), recopiló todas las discusiones a lo largo del siglo XX, e incluyó todo en un modelo integral, al utilizar un modelo de relaciones entre entidades con bases de datos, y, por primera vez, se propone pasar de un catálogo de registro a un catálogo de entidades.

De igual forma dijo que, posteriormente Barbara Ann Barnett Tillett y Richard P. Smiraglia, dos académicos, hacia 1987 se enfocaron en las correlaciones entre entidades; ella habló de siete clases de correlaciones bibliográficas y se enfocó en las familias bibliográficas, pero en redes de instanciación. Y así, prosiguió hablando de otros académicos hasta llegar a la actualidad.

“Pues bien, la navegación es una nueva función del catálogo inspirada por estos trabajos previos, porque ahora hay vínculos, ahora se puede navegar en un catálogo entre los diversos registros, y también se puede utilizar el MARC, o algún otro recurso, y no hay mayor diferencia con las previas. Pero en cuanto al nuevo concepto, que es la exploración, fue gracias a los cambios tecnológicos, pues se diría que uno no quiere navegar para que te lleve a algún sitio web. Lo que realmente se requiere es que haya correlaciones significativas, que me permitan explorar y cubrir la consolidación de la familia de estándares FRBR, u otros conceptos relacionados”.

Asimismo, señaló que su entidad también tiene otro modo de organizar las entidades, dado que ella trabaja en la sección de catálogos y tuvo la oportunidad de estar a cargo de la redacción de todas las reglas de catalogación, y que hasta el momento no cambió alguno de los objetivos, ni en las entidades de conocimiento.

E indicó que, en este momento trabajan en las ICP, que se refiere a los Principios Internacionales de Catalogación, por lo cual recibieron comentarios muy alentadores debido a que por primera ocasión se hizo referencia a los identificadores, lo cual tiene que ver con la tecnología de datos vinculados.

“A manera de conclusión, cuando se habla de principios y entidades, de hecho, si una biblioteca hace una selección de los estándares que utilizamos se puede hacer uso de una jerarquía, porque lo que nos guía son los principios, después seleccionamos la entidad y el modelo en cuestión, y luego se pasa al estrato de reglas de catalogación”.

Por otra parte, también se presentaron otras experiencias que dejaron ver la importancia de analizar como la interoperabilidad y los datos vinculados pueden innovar la organización y el acceso a la información en las bibliotecas universitarias.

Reseña informativa: María del Rosario Rodríguez León

Fotos: Julio Zetter Leal