Debido a la importancia y trascendencia que tuvo el I Coloquio Internacional sobre Arquitectura y Ambientes de Bibliotecas, realizado en el año 2018 por la Dirección General de Bibliotecas de la UNAM (DGB), la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) y otras entidades académicas, se decidió hacer un libro con la recopilación de los trabajos presentados, bajo el nombre de “Arquitectura y ambientes de bibliotecas”, como señaló la titular de la (DGB), doctora Elsa Margarita Ramírez Leyva, durante la presentación de la obra en el marco de la 41 edición de la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería (FILPM); editado en formato electrónico con la finalidad que llegue a un auditorio más amplio.

“La doctora Ramírez Leyva añadió que actualmente las tendencias en los ambientes bibliotecarios colocan al usuario en el centro de la atención, por tal razón es necesario llevar a cabo la creación de espacios adecuados que contemplen áreas destinadas a la lectura y a la realización de actividades culturales y educativas.”

También, dijo que se debe adquirir mobiliario más funcional, tecnología de punta que garantice el acceso a la información y la utilización de luz natural, en la medida de lo posible. “Es por esta razón que la conformación de las colaboraciones se realizó bajo la óptica del trabajo multidisciplinario, perteneciente a las ramas de la arquitectura, la bibliotecología y la psicología”.

Posteriormente, la doctora Elsa Ramírez cedió la palabra a las comentaristas de la obra y agradeció su participación en la presentación del libro. Acto seguido, la coordinadora de Bibliotecas y Archivos de la Facultad de Arquitectura de la UNAM, arquitecta Isaura González Gottdiener, dijo sentirse muy complacida por la invitación debido a que la obra aborda las experiencias relativas al diseño, a la construcción y la planeación de espacios bibliotecarios, los cuales se han llevado a cabo en países como España, México y Estados Unidos, dirigidos a la adecuación de los servicios que ofrecen las bibliotecas a sus usuarios.

También comentó que la asistencia al coloquio fue muy enriquecedora, porque le ayudó a comprender de forma más amplia los retos que enfrentan las bibliotecas universitarias del siglo XXI, y la importancia que conlleva la transformación de sus espacios. Es por esto que coincide con lo que señalan los autores del texto, porque indican que lo más importante son los usuarios y en menor medida las colecciones bibliotecarias. Con ello se pretende que la oferta de recursos de información y los servicios bibliotecarios propicien el aprendizaje y la investigación en las entidades universitarias.

 

 De izq. a der.; Fransilvania Callejas Pérez, Celia Mireles Cárdenas, Elsa Margarita Ramírez Leyva y Isaura González Gottdiener.
De izq. a der.; Fransilvania Callejas Pérez, Celia Mireles Cárdenas, Elsa Margarita Ramírez Leyva y Isaura González Gottdiener.

 

En este orden de ideas, la arquitecta Isaura González se sumó a la propuesta planteada en libro relativa a la participación de las comunidades académicas en dicha transformación, porque en ella se contempla que la experiencia de los usuarios forme parte del proceso del diseño de los espacios bibliotecarios. Esto contribuiría a la creación de un sentido de comunidad, como lo demuestran la nueva biblioteca del Tecnológico de Monterrey y la modernización de la biblioteca de El Colegio de México, consideradas como ejemplos inspiradores para aquilatar la importancia que tiene la opinión de la comunidad en los procesos de planeación.

Por último, Isaura González consideró que hay que tener en cuenta el alto costo que ello implica, porque hoy en día los usuarios reclaman espacios confortables, provistos con zonas para la lectura en silencio, o para el trabajo en equipo. Para esto, se deben de replantear la optimización de los espacios que ocupan el personal bibliotecario, la adquisición de estantería de alta densidad y procurar que haya zonas de exhibición más centradas en el ser humano. “Es decir, el principal reto es rediseñar desde adentro la infraestructura con la que cuentan las bibliotecas, porque difícilmente se construirán nuevos edificios a partir de cero, tanto por motivos de espacio, como por motivos económicos”.

Por su parte, la doctora Celia Mireles Cárdenas, coorganizadora del I Coloquio Internacional sobre Arquitectura y Ambientes de Bibliotecas y organizadora de un seminario impartido en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, precursor para la realización del coloquio arriba mencionado, indicó que la biblioteca universitaria debe ser considerada como el centro de la investigación y como el “corazón” del quehacer académico, porque ha demostrado su vigencia en estos primeros años del siglo XXI; en cuanto a las formas, los diseños, los materiales y el uso de los espacios, también han transformando su concepción tradicional, porque han dejado se ser espacios de resguardo y estudio silencioso, para convertirse en lugares de interacción e innovación.

De igual forma, advirtió que a lo largo de los capítulos que integran el texto se sigue considerando al libro como una figura protagonista -pero detrás y junto al usuario- porque ahora con los avances tecnológicos se ha dado paso a la apropiación de la información, ayudados por la digitalización de documentos y la búsqueda de nuevos servicios bibliotecarios. Con respecto al tema de la normatividad –indicó- que el doctor José Pablo Gallo León y el arquitecto Roberto Ancona Riestra abordan el tema de forma muy completa y específica, en dos, de los catorce capítulos que conforman el libro.

Asimismo, la doctora Celia Mireles también comentó que se incluyó un anexo, donde se muestran imágenes de la exposición fotográfica que fue montada en el marco del I Coloquio Internacional sobre Arquitectura y Ambientes de Bibliotecas, sobre importantes bibliotecas universitarias que han dado evidencia de que los aspectos funcionales no van en contra de la belleza y el diseño de este tipo espacios; por el contrario, son considerados como un componente imprescindible.

Al final de su participación hizo una invitación a leer la obra, pues piensa que es una aportación muy valiosa, “porque los libros y las bibliotecas siguen siendo imprescindibles para la construcción de la paz, la igualdad y la solidaridad social”.

La tercera y última comentarista del libro, la psicóloga Fransilvania Callejas Pérez recordó que después de haber realizado en el pasado una encuesta entre los usuarios de la Biblioteca Central, donde tuvo la oportunidad de sentarse a observar los espacios, la funcionalidad y la iluminación, llegó a la conclusión de que los principales actores que deben participar en el proceso de transformación de los espacios bibliotecarios son los usuarios y los propios trabajadores bibliotecarios, pues son quienes conocen a fondo lo que realmente se necesita, incluido el personal técnico, administrativo y el personal encargado de la limpieza.

 

 Presentación del libro “Arquitectura y ambientes de bibliotecas”.
Presentación del libro “Arquitectura y ambientes de bibliotecas”.

 

Toda esta red de colaboración entra en la esfera del llamado diseño participativo, donde se brinda la oportunidad a todas las personas de imaginar su propio espacio, y no se trata de un espacio más bonito sino más funcional, donde se contemplen tanto la parte técnica, la construcción del edificio, los espacios, la iluminación, los implementos tecnológicos así como la parte emocional, que tiene que ver con la sensación de bienestar del individuo, la contemplación de áreas verdes y los espacios abiertos. Esto permite desarrollar una mejor atención y concentración en el estudio.

En cuanto a los implementos tecnológicos, dijo que no hay que perder de vista su período de vida, calculado en un lapso de cinco años, cuando menos. También se debe pensar en las zonas inclusivas, destinadas para las personas con capacidades diferentes, pues representan una parte fundamental de sus derechos humanos.

Cabe señalar que durante la presentación del libro se proyectaron imágenes del texto para que el público asistente conociera una parte de la obra.

Reseña: Ma. del Rosario Rodríguez León
Fotos: Julio Zetter Leal

Servicio Social DGB 2019